Okupaciones en movimiento. Derivas, estrategias y prácticas, un libro de Mario Domínguez, Miguel Ángel Martínez y Elísabeth Lorenzi

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17 portada okupaciones

Mario Domínguez, Miguel Ángel Martínez, Elísabeth Lorenzi
Okupaciones en movimiento. Derivas, estrategias y prácticas

I.S.B.N.: 978-84-935476-6-0
EAN: 9788493547660
194 páginas,
formato 14 x 21 cm.
precio: 20 euros

¿Por qué la okupación? ¿Por qué el análisis de la okupación desde las ciencias sociales? Estudiar esta prolífica realidad urbana y micropolítica consiste, a menudo, en seguir infinitos senderos, proyectos breves que pueden llegar a resurgir sin un claro indicio de sus huellas pasadas, oscuros procesos judiciales que acosan o borran el eco social conseguido por cada okupación.

El presente libro es una contribución más al conocimiento del movimiento de okupación y de sus formas de vida insumisas en el vientre de la ciudad capitalista; Madrid y su área metropolitana, en particular. En los tres trabajos que lo componen se reflexiona sobre las cualidades antagonistas de las okupaciones, desde la precariedad obligada a la que le someten las autoridades hasta la imprecisa organización cotidiana que alienta la reapropiación social de los edificios. Se analizan también cuestiones controvertidas como la institucionalización y la legalización de algunas okupaciones. Se indaga, por último, en la importancia de algunas de sus más novedosas prácticas y alianzas con otros movimientos sociales; en concreto, los talleres de reparación de bicicletas y la vinculación con el evento mensual de la Bici Crítica.

Desde el momento en que se okupa un edificio abandonado para proporcionar un alojamiento asequible o para desarrollar todo tipo de proyectos sociales (de encuentro socializador, de debate político, de expresión artística-cultural, de autogestión económica) sin la carga abusiva e injusta del alquiler o la compra a precio de mercado, se están abriendo unas puertas imprescindibles para la autonomía y la subsistencia de la sociedad. Al profundizar en las dimensiones políticas y sociales de las okupaciones sin evacuar las vivencias, aspiraciones y reclamaciones de sus activistas, esperamos no sólo contribuir a quebrar los estigmas sociales que a veces se les atribuyen, sino también aprender de sus potencialidades emancipatorias.

La lección del profesor de Jerusalén dando clase con un bebé en brazos

http://www.elmundo.es/internacional/2015/05/16/55578b7aca4741c22c8b4584.html?cid=SIN12201

Entre los asistentes a la conferencia del profesor israelí Sydney Engelberg (67) en la Universidad Hebrea de Jerusalén sobre ‘Comportamiento Organizacional’, se encontraba una joven estudiante con su bebé. No es una imagen inusual en las universidades en Israel y mucho menos en las clases de este docente judío de origen sudafricano.

Engelberg -que tiene cuatro hijos y cinco nietos- no está dispuesto a que las madres deban elegir entre estudiar o cuidar a sus hijos. Por eso, permite y alienta que acudan con sus bebés a clase y, si es necesario, den el pecho en la sala. Es parte importante de su agenda como profesor.

Lo que nadie imaginaba es que la conferencia se convirtiera en fenómeno viral. La espontánea reacción del profesor al llanto del bebé en su clase se ha convertido en un contundente mensaje que ha llegado a muchas partes del mundo. Gracias a su gesto y sobre todo la foto del gesto.

Y aquí la sucesión de los hechos. La conferencia de Engelberg fue interrumpida por el llanto de la pequeña criatura. La resignada y un poco avergonzada madre se levantó y dirigió a la puerta para permitir que la conferencia siguiese con la necesaria calma. El profesor intervino ofreciendo un ejemplo de “comportamiento organizacional”. Se acercó de forma natural al foco del llanto,pidió a la madre que se sentara, cogió en brazos al pequeño y siguió la clase como si nada ante el asombro generalizado. Como los alumnos y alumnas, el bebé se quedó en impactante silencio. Y lo que es más importante, la madre pudo seguir escuchando la conferencia demostrando que compatibilizar estudios y maternidad no es misión imposible.

La foto del profesor con el bebe en brazos fue captada por una de las estudiantes. La hija de Engelberg, Sarit Fishbaine, no tardó en colgar la imagen en Facebook revelando lo sucedido con desbordante orgullo. He aquí la traducción de parte de su emotivo monólogo:

“El bebé de una de las estudiantes empezó a llorar. En lugar que ella se fuese, el conferenciante que además es un abuelo diplomado no duda en calmar al bebé y seguir la clase como si nada (…)”. “Al parecer en todos sus cursos, las madres suelen traer a sus bebés y les dan pecho allí. Yo a esto lo llamo “¡comportamiento organizacional!” Enseñarme otro conferenciante así…mi padre es el mejor del mundo”.

Su hija le hizo saber que se había convertido en fenómeno viral. Muchos comentarios en la Red elogian su gesto, le llaman “héroe de la lucha feminista” y reivindican que cunda el ejemplo.”No me sorprende lo que hizo porque mi padre siempre ha defendido la igualdad de género y el derecho de las madres a no tener que elegir entre ser madre y estudiar o trabajar”, señala.

Viral

¿Qué piensa el profesor todo este lío viral? “Mi padre se lo ha tomado bien e incluso se ríe pero está muy sorprendido. Para él, lo que hizo en la clase es tan natural y habitual que no entiende por qué ha provocado tantas reacciones en todo el mundo”, contesta la hija cuyo post con la foto alcanzaba este sábado más de 55.600 likes siendo compartido más de 5400 veces.

“La formación y paternidad no deben estar reñidos. La educación no es sólo transmitir contenidos sino enseñar valores”, recuerda el ya famoso profesor de Jerusalén. “No suele ser muy habitual que deba calmar a un bebé mientras doy clases. Quizá una vez cada varias semanas. Mi porcentaje de éxito es muy elevado”, bromea Engelberg que se disculpa por no poder atender las numerosas y repentinas peticiones de amistad en Facebook.

Su gesto en la clase calmó al bebé y ayudó a la madre estudiante contribuyendo -con la inestimable ayuda de la Red- a difundir su mensaje.

California’s surf wars: Wave ‘warlords’ go to extreme lengths to defend their turf

http://www.rawstory.com/2015/05/californias-surf-wars-wave-warlords-go-to-extreme-lengths-to-defend-their-turf/

da Bay is a legendary surfing spot at the base of cliffs on the Palos Verdes peninsula, just south of Los Angeles.

After clambering down a steep, crumbling path, visitors encounter a smooth beach, a vista of the Pacific Ocean and waves breaking against the point, with just a handful of surfers out in the foam.

It looks idyllic. Should you enter the water, however, three things may happen: the surfers may surround, harass and possibly assault you. Their friends may roll rocks on you as you clamber back up the cliff. Your car may be vandalised.

Lunada Bay is famous not just for its waves but also its “Bay Boys” – self-professed locals who have monopolised the spot for decades by intimidating outsiders.

When a Guardian reporter and photographer recently visited, clutching surfboards, the Bay Boys warned us to leave immediately. (gehiago…)

La ‘hipersexualidad’ en las niñas: arrebato a la infancia

http://www.losandes.com.ar/article/la-hipersexualidad-en-las-ninas-arrebato-a-la-infancia

Posturas, ropa, inquietudes y actividades de adultos forman parte de una atroz saga en la que las niñas dejan de serlo, cuando los padres las proyectan al mundo de los más grandes.

Como muñecas de trapo, vestidas como adultas, con las uñas apenas crecidas pero pintadas y make up… Así ‘sueñan’ verse “arregladas” muchas niñas. También nenes, con sus minúsculas chombitas “haciendo juego”. Looks atravesados por la proyección de sus propios padres.

Las nenas suelen ser las más perjudicadas en este sentido por la vulnerabilidad a las que las expone el propio género. No se puede generalizar claro está, pero desde los medios (realities de reinas de belleza, niñas que dejan de estudiar por ser modelos, etc.) a la realidad misma, se pueden ver ejemplos concretos de este tipo de  casos. Un análisis con la psicopedagoga Mónica Coronado para proteger lo más preciado que tienen los niños: su infancia. (gehiago…)