Petición a la Comisión Europea para que dé más apoyo a las Ciencias Sociales y Humanidades

http://blog.isdfundacion.org/2015/03/31/peticion-a-la-comision-europea-para-que-de-mas-apoyo-a-las-ciencias-sociales-y-humanidades/

Desde la Fundación iS+D para la Investigación Social Avanzada nos hemos sumado a la iniciativa de la Asociación Europea de Sociología (ESA) en la que solicita al Parlamento Europeo, al Consejo y a la Comisión Europea una mayor financiación para las Ciencias Sociales y las Humanidades en Europa.

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Tal y como señala Mª Jesús Rosado Millán, Presidenta de la Fundación iS+D, las políticas de I+D han estado, hasta el momento, orientadas hacia las áreas consideradas tradicionalmente más científicas o vinculadas con la tecnología. Estamos convencidos de que es necesario ampliar los horizontes de la investigación avanzada, extendiéndola a aquellas áreas que se centran en el conocimiento del ser social. Desde este lugar, es desde donde creemos que se debe iluminar la orientación técnica, organizativa, tecnológica y científica, porque su origen y su destino es el ser humano.

La investigación genera conocimiento, y el conocimiento permite reinventarse continuamente generando los mecanismos necesarios para plantarle cara a los problemas, retando al futuro, haciendo el camino de la vida más transitable.

Refiriéndonos concretamente a nuestro país, España, es indiscutible que se ha avanzado mucho en pocos años. Sin embargo, la investigación sigue siendo un tema pendiente, y lo es porque no se invierte lo suficiente. Y no se invierte lo suficiente porque no se percibe la investigación como generadora de valor, sobre todo en algunas ramas del saber. Porque la sociedad española tiene claro que hay que investigar en medicina porque ello es salud, o en ingeniería porque ello son avances técnicos. Sin embargo, no considera tan necesario conocerse mejor.

Es por ello que las ciencias sociales reciben menos aportación, y no solo pública, pues la privada está prácticamente ausente. No es una cuestión política, sino social. La iniciativa privada no percibe los beneficios de saber más de la realidad social que la rodea, aún cuando sus “clientes” pertenezcan a esa realidad  y ella misma lo sea.

¿Por qué es importante apoyar esta iniciativa? En palabras de la Asociación Europea de Sociología (ESA):

«En noviembre de 2014, el Parlamento Europeo nombró la nueva Comisión Europea, sobre la base de una “Agenda para el Empleo, Crecimiento, Equidad y el Cambio Democrático” . Esos son los principales retos de la UE para los próximos años.

Por este motivo, sorprende que el nuevo Programa Marco de Investigación para el período 2014-2020, Horizonte 2020, tiene muy poco que proponer en términos de “Equidad” y ” Cambio Democrático”, o de un nuevo enfoque de “Crecimiento y Empleo” en estos tiempos de crisis. El programa de investigación para las Ciencias Sociales y las Humanidades (CCSSH) ha desaparecido y su presupuesto se ha visto reducido drásticamente en comparación con el anterior Programa Marco Europeo. De hecho, ni siquiera existe ya una Dirección específica a cargo de la investigación en CCH en la Comisión Europea.

En cambio, la Comisión Europea ha sustituido el programa de investigación europeo para CCSSH con una política para integrar las CCSSH con otras ciencias, dentro de un enfoque interdisciplinario ante los retos sociales actuales. La intención es loable y bienvenida, pero la aplicación efectiva de esta política de la Comisión ha creado mucha preocupación entre las comunidades de CCSSH en toda Europa, ya que limita el papel de las CCSSSH a un elemento adicional en los esfuerzos de investigación dirigidos de otra manera por la “Ciencia y la Tecnología”».

Asociación Europea de Sociología (ESA)

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Trademarking Racism: Pseudo-Indian Symbols and the Business of Professional Sports

http://anthronow.com/print/trademarking-racism-pseudo-indian-symbols-and-the-business-of-professional-sports

Protestors at Mile High Stadium before a game between the Denver Broncos and the Washington Redskins display Change the Mascot signs.

In The Absolutely True Diary of a Part-Time Indian, a novel by the Spokane author Sherman Alexie, a basketball player at an all-White high school is the persistent target of racist slurs. “Chief” and “Tonto,” he is called, “Squaw boy” and “Redskin.” He also experiences the indignity of sharing the court with a caricature of himself, the school’s pseudo-Indian mascot. The hilarious and hard-hitting novel, which won the American Book Award for young adult fiction, is based in part on Alexie’s own experience as captain of his high school basketball team, the Indians.

In lectures and media appearances such as his 2013 commentary at the University of Texas, Austin, Alexie drops the humor, calling pseudo-Indian mascots a “celebration of a history of genocide.” As he told Bill Moyers on a segment of Moyers & Company, “At least half the country thinks the mascot issue is insignificant. But I think it’s indicative of the ways in which Indians have no cultural power” (1). Many scholars and activists share this view. While unpopular with the owners and fans of various teams of “Chiefs,” “Braves,” “Indians” and “Redskins,” this critical perspective on mascots is the only one that addresses some puzzling questions: Why is it that long after Little Black Sambo and the Frito Bandito have been banished to the history books, sports teams continue to promote themselves with names, symbols, practices and paraphernalia that demean and degrade Native Americans? Why are professional teams stubbornly maintaining their pseudo-Indian trademarks even while schools and colleges, responding to decades of activism, retire their mascots? Why is this nowhere more visible than in our nation’s capital? And why do passions about this issue run so high? (gehiago…)

Aportaciones feministas al Derecho como herramienta de transformación social

http://www.pikaramagazine.com/2015/04/aportaciones-feministas-al-derecho-como-herramienta-de-transformacion-social/

Nota: Este artículo se enmarca en la sección de libre publicación de Pikara, cuyo objetivo, como su nombre indica, es promover la participación de las lectoras y lectores. El colectivo editor de Pikara Magazine no se hace responsable ni del contenido ni de la forma de los artículos publicados en esta sección, que no son editados. Puedes mandar el tuyo a participa@pikaramagazine.com. Rogamos claridad, concisión y buena ortografía.

Laia Serra, abogada

Estos días en que todo se ha teñido de violeta para conmemorar el 8 de marzo, me he decidido a plasmar algunas reflexiones, a modo de síntesis, surgidas de la lectura de diferentes juristas latinoamericanas y nacionales, entre las que destaco con admiración autoras locales como Bodelón o Igareda, que han trabajado rigurosamente la materia. Estas analizan cómo las mujeres siempre han concebido el Derecho como instrumento de opresión y han cuestionado su objetividad y neutralidad. Ya en los años 70 algunas autoras empezaron a denunciar la “masculinidad” del Derecho, como reflejo de la hegemonía cultural de los hombres – un Derecho unilateral – protegiendo sus valores, necesidades e intereses y normalizando la visión androcéntrica del que se construía. A ese prisma masculinizado, se le dotó de un principio de abstracción y generalidad y se lo categorizó como equivalente a la razón y en tanto que racional, pasó a devenir incuestionable.

En la primera mitad del siglo XX aparecieron los primeros ensayos teóricos sobre una “teoría feminista del Derecho”, que no se resignaba a renunciar a su capacidad transformadora y a su potencial para modificar las condiciones sociales de las mujeres. Las juristas feministas partían del método de cuestionar si ante la aplicación de una norma jurídica, las consecuencias para las mujeres eran diferenciadas de las de los hombres, y trabajaron igualmente en la relectura de las normas básicas universales sobre derechos fundamentales para denunciar la marginación de las experiencias, los valores y las necesidades de las mujeres. De este trabajo surgieron reivindicaciones tan necesarias como la de incluir la violencia contra la mujer como forma de tortura o trato cruel, para reforzar la necesidad de su sanción. También se trabajó sobre demandas concretas como el derecho a voto, la revisión de la potestad marital sobre la mujer, el acceso a la educación, el derecho al aborto, la revisión de las condiciones laborales y de seguridad social, los derechos sexuales y reproductivos, la inclusión de las relaciones sexuales forzadas matrimoniales dentro del concepto de violación, la protección de la madre trabajadora y de la lactancia, reivindicaciones todas ellas tendentes a asegurar la autonomía de la mujer y la prohibición de discriminación por razón de género y que han cuajado en nuestra legislación actual.

Posteriormente, a raíz de la crítica proveniente de otros feminismos, como el feminismo negro, el postcolonial, el lésbico y otros, se puso en cuestión la formación de una categoría homogénea y universal de “mujer” como sujeto político y de derecho, por cuanto éste representaba valores occidentales y excluía muchas otras categorías de mujeres. Estos feminismos reivindicaron la “teoría de la interseccionalidad” según la cual se tenían que encontrar fórmulas que tuvieran en cuenta la suma de las diferentes desigualdades en juego, como la raza, el sexo, la clase social, la orientación sexual, etc.. pasando a concebir los sujetos como categorías sociales heterogéneas. Más allá de éstas valiosas aportaciones, se optó por seguir conservando el concepto colectivo de “mujer” debido a su utilidad a la hora de definir la opresión como procedimiento sistemático, estructurado e institucional y poder seguir utilizando el Derecho como instrumento de transformación social desde el que legislar incorporando la perspectiva de género. Se trataba de que las mujeres pasaran de ser objeto del Derecho a ser sujeto de derechos.

En la actualidad, las juristas feministas continúan con una intensa tarea de investigación y denuncia de que la igualdad formal de derechos no es suficiente y que la aplicación del Derecho sigue produciendo desigualdad de consecuencias entre hombres y mujeres. A pesar de los avances legislativos significativos que se han dado y del impulso proporcionado por diversos convenios internacionales, normas europeas y algún precedente jurídico pionero, sigue siendo una asignatura pendiente la incorporación de premisas básicas como el hecho de concebir las violencias contra las mujeres como una vulneración de los derechos humanos. O el hecho de que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar el goce de los derechos de las mujeres incluyendo su integridad, de llevar a cabo políticas activas de prevención y sanción para erradicar las violencias, asumiendo la responsabilidad de indemnizar a las mujeres si no asegura la efectividad de esa posición de garante. Un buen ejemplo de esta tarea jurídica es la de reivindicar conceptos como el de “feminicidio” para nombrar la pandemia de mujeres asesinadas por motivos de odio y misoginia; el de la discriminación como problema de subordinación social o el de “violencia institucional” para definir el trato judicial y de atención a la mujer víctima de violencia, impregnado de deshumanización, de carencias en formación especializada, de estereotipos de género, de prejuicios culturales, de banalización y fragmentación de la violencia y de un nivel de impunidad injustificable. Esta actuación del Estado, genera una experiencia traumática y frustrante para las mujeres que acuden en búsqueda de protección y de una respuesta de la Administración para la tutela de sus derechos y necesidades básicas, revictimizándolas.

Por ello, desde la emotividad reivindicativa del 8 de marzo, deviene apropiado rendir homenaje a todas aquellas juristas que han ido -y siguen- abriendo camino, hurgando en las brechas del monolito del Derecho para subvertir sus construcciones y aprovechar su potencial transformador como herramienta generadora de derechos para las mujeres.

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Anthropology & User Experience: Why Anthropologists are perfectly trained for a profession they’ve never heard of.

https://medium.com/@uxconnections/anthropology-user-experience-why-anthropologists-are-perfectly-trained-for-a-profession-theyve-10ccae71fa8d

As an Anthropology graduate, I’m used to the questions about what it is I actually do, and what a practicing anthropologist actually is. When I told him my decided vocation, my Father replied, “What the hell is that?!” … And the confusion is not entirely unwarranted.

Anthropology as a discipline is incredibly varied, and spans a gambit of subfields that cover every aspect of what it means to be human; Archaeology, Linguistics, Biological Anthropology and Socio-cultural Anthropology — All of these fall within the header of “Anthropologist”. The word itself invokes a variety of mental images. While some might picture an Indiana Jones-like character cracking a whip and escaping pre-Miley Cyrus riding wrecking balls, others see a grizzled scholar, pouring over books from an armchair settled next to a fire. Those that might know more about the discipline might envision an anthropologist observing the rituals and culture of a tribe in Papua New Guinea, or exploring the social rites of passage of college fraternities. Most, I would assume, would never use the term ‘user experience’ in conjunction with Anthropology — Which is unfortunate, as much of the theory and practices of Anthropological teaching align perfectly with those of UX.


Anthropology, by definition, is the study of humans — In every time period, and in all of their complexity.

Its primary goal is to understand why — Why do we do the things we do? What motivates us? What makes a group of people similar or dissimilar to other groups? How has human existence changed or stayed the same? Anthropology is a holistic science, one that examines the entire gambit of human existence — From its earliest origins to modern-day cultural and social systems to gain a better understanding of how and why we do the things we do. If you think this sounds much like the job description of a User Experience Designer, you wouldn’t be the only one to make the connection. Many large corporations, such as Google, IBM and Microsoft have hired resident Anthropologists and teams of social scientists to help navigate the waters of human experience and help them to understand their users.If you’re studying Anthropology or social sciences and it comes as a very pleasant surprise that you could someday work for Google or IBM, you’re not alone; I myself was quite shocked to find that not only could my degree be applied to a career I had never even heard of, but also that my academic and methodological training as an anthropologist aligned quite beautifully with the professional requirements and methods cultivated by UX designers and researchers.

(gehiago…)

Chile: Trailer Genoveva, documental dirigido por Paola Castillo

http://www.clacpi.org/chile-trailer-genoveva-documental-dirigido-por-paola-castillo/

Sinopsis

La fotografía de una bisabuela que nadie conoce es el punto de partida del documental “Genoveva”. Al parecer fue mapuche. Nadie en la familia lo sabe, y si fuera verdad les importa poco. Con las pistas que nos da esa imagen se reconstruyen las pocas huellas que aún quedan de esa bisabuela olvidada. Mientras la directora investiga al interior de su familia, una modelo realiza la puesta en escena de la fotografía que devela los prejuicios que existen hacia el mundo indígena. Un documental que une el mestizaje con la discriminación y los secretos familiares.
Mención Especial del Jurado SANFIC 2014
Con la participación de Anita Tijoux y la música de Camilo Salinas.

FOCOM Encuentro de Mujeres Fotógrafas

http://www.ciegchile.com/?p=1328

Umberto Eco’s ‘How to Write a Thesis’

http://www.bostonglobe.com/arts/books/2015/03/28/the-find-umberto-eco-how-write-thesis/O1EvgECAQ1VPg0jHOSRgFJ/story.html

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Before Umberto Eco gained an international following for his novels, at a time when graduate students cataloged their research findings on index cards, he authored the highly readable manual “How to Write a Thesis.” It has been translated into 17 languages and it remains in print in Italy, 38 years after the original publication. Now MIT Press has come out with an English translation by Caterina Mongiat Farina and Geoff Farina. Eco is a first-rate storyteller and unpretentious instructor who thrives on describing the twists and turns of research projects as well as how to avoid accusations of plagiarism. JAN GARDNER

NYAS @ WGF: Anna Tsing and “Life in Past and Coming Ruins: On living in the Anthropocene”

http://blog.wennergren.org/2015/04/nyas_2015_4/

Tonight we have a special treat for fans of the NYAS Anthropology Section lecture series at Wenner-Gren and anthropologistAnna Tsing, as the University of California – Santa Cruz joins us to present her talk “Life in Past and Coming Ruins: On Living in the Anthropocene” at 7:00 PM at our offices at 470 Park Avenue South.

Farming, fishing, and other human livelihoods have depended on the ability of forests, wetlands, oceans, and other multispecies ecosystems to rebuild themselves amidst repeated disturbances. I call such rebuilding “resurgence,” and I argue that humans as well as other species depend upon it. Yet industrial processes caninterfere with this kind of resurgence. This talk explores biological capacities brought into being by industrial processes—but outside human control. Think, for example, of industrially empowered pests and pathogens, from the virulent E. coli that emerged from beef-cattle feedlots to the algal blooms of sewage-saturated waterways. Thinking through fungi, my talk explores how industry sets loose feral forms that get in the way of the resurgence on which both humans and nonhumans depend.

Might it be useful to consider the forms of resurgence upon which we have historically depended “Holocene” forms now under threat from Anthropocene processes? Such Holocene resurgence is not over—but suddenly we have to fight for it. Furthermore, anthropological skills are needed. The threats I describe are neither universal nor limited to a single place; they travel. Anthropologists, I argue, are needed to investigate nonhuman as well as human Anthropocene travel, as this empowers still-mysterious feral biologies that are simultaneously local and global.

A dinner reception precedes the lecture at 6:00 PM. Registration is not required, and please DO NOT contact the New York Academy of Sciences or the Wenner-Gren Foundation regarding registration.

“Estamos en la era de los nómades y las tribus”, dice Maffesoli

http://www.lanacion.com.ar/734590-estamos-en-la-era-de-los-nomades-y-las-tribus-dice-maffesoli

PARIS.- Para muchos, el sociólogo francés Michel Maffesoli ha ido más lejos que Nietzsche y que Fukuyama. Para él, no es Dios el que ha muerto, ni la Historia: ha muerto nada menos que la era que dio origen a ambas ideas.

Este reconocido intelectual de 61 años, que pasó la mayor parte de su vida estudiando las corrientes subterráneas e invisibles de la sociedad, vaticina el advenimiento de un nuevo grupo, el de las tribus -término al que dio nuevo significado en 1988- y el hombre nómade.

La tribu como nueva categoría sociológica se extendió rápidamente en los medios académicos y se incorporó al lenguaje cotidiano como palabra de moda.

Hijo de un minero italiano muerto de silicosis, a los 37 años Maffesoli heredó la cátedra de Emile Durkheim en la Universidad de La Sorbona. Fundador del Centro de Estudios de lo Actual y lo Cotidiano, reivindica su pertenencia a la corriente posmodernista de Lyotard, Benjamin y Adorno.

Optimista, provocador, epicúreo y vestido como un dandy -usa moñito y sombrero panamá-, algunos de sus pares lo califican de anarco chic.

Mientras se prepara para asistir en Buenos Aires al Primer Encuentro de Pensamiento Urbano, el 5 y el 6 del mes próximo, el profesor Maffesoli recibió a LA NACION en su departamento del Barrio Latino de París. (gehiago…)

UNDER CONSTRUCTION: DECOLONIZED QUEER MASCULINITY(IES)

http://decolonizeallthethings.com/2015/01/03/under-construction-decolonized-queer-masculinityies/

Under-construction

This is something that I have been discussing with close friends and working on what this means for myself.  As somebody who is considered an academic in some sense, a lot of figuring this out means I’ve been reading loads of research articles, books, and articles online to look at loads of different perspectives and see how that looks next to the many conversations that I have had with close friends and family.  The academic portion of this journey has proved to be difficult as a consequence of the white history of the term “queer” and the lack of theorization of queer masculinity for Black women that is not solely described as one for Black lesbians.  As a Black person whose gender identity is queer masculine, I have been wrestling with what this means to me and working on constructing a queer masculinity that is decolonized.  And by that I mean depatriarchalized, a masculinity that isn’t defined by or nested in patriarchal domination.

As a kid, my gender identity was queer masculine, I didn’t have the words for it then and my family worked pretty hard to keep me from engaging in such behaviors but it’s what I was and still am. What does this mean? I did all the things girls were told they couldn’t do.  I played football, basketball, & I rough housed with my brother & cousins.  My biggest interests were: books, art, sports (basketball, football, & wrestling), & video games.  My family tried to socialize me into the traditional feminine gender rolls & quite frankly it NEVER fit.  As a kid I wrestled with this component of my identity as I watched the adults around me squirm at the sight of my lack of gender conformity.  My gender expression was always something that stressed my family, I have always preferred more masculine clothing, I played with my brother’s toys & when my mom got me a feminine gendered toy I was uninterested.

My understanding of my gender identity as a kid was more questioning than anything else. I didn’t exactly fit the category of masculine or feminine perfectly, there was always a shifting for me, and what I see now as queer masculinity has never undone the components of my identity as a woman or the womanhood that I see as part of my overall personhood. Eventually my mom stopped wasting her money & stuck to buying me books, writing tools, and art supplies to be on the safe side.  Eventually I started to force myself into the category thanks to the fear tactics of my VERY Christian upbringing (my mom is an evangelist, step dad was a pastor at the time).  I even got to a point where I consciously worked on altering the tone and pitch of my voice.  I’ve always had a voice that contained a deep bravado, been like that since I was a kid, but the rampant homophobia in my family and environment led me to be ashamed of this, scared of what it would mean, what it would reveal about my gender identity and my not so heterosexual identity.  I spent the majority of my undergrad experience continuing my gender and sexuality conformity, I did my best to stick to forcing myself to like heteronormativity and to behave based on that identity alone but I fumbled my way through it, I never felt comfortable, and the entire experience was painful to say the least. (gehiago…)